Cultura Madrid  26 abr 2022

La mosca

Generalmente nos negamos a admitir dentro de nosotros mismos esa fiebre enérgica, auto protectora, desvergonzada, carnívora, lasciva en que consiste la naturaleza misma de la célula orgánica. Por el contrario, tendemos a maquillar, encubrir y reinterpretar mientras imaginamos que toda mosca en la miel y pelo en la sopa son culpa de algún inoportuno que no somos nosotros.

Pero cuando de repente nos sobreviene o nos vemos obligados a convencernos de que todo lo que pensamos y hacemos está necesariamente contaminado por el olor de la carne, entonces no es raro que se experimente un momento de repulsión:

La vida, los actos de la vida, los órganos de la vida, como grandes símbolos de la vida, se vuelven intolerables para la pura, purísima alma. Aquel que busca la vida más allá de la vida debe buscar más allá, superar las tentaciones de su llamada y elevarse en el éter inmaculado del Más Allá.



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nines

Bueno, barón.. A las moscas siempre les ha gustado la miel y de vez en cuando alguna de despista.

Ya ves, pocos seres vivos se resisten a las sabrosuras  de "la dulzura".

Y aquí estamos, buscando vete tú a saber qué ,en este acá  comiendo sopas e intentando superar las tentaciones de nuestras carnes sin elevaciones metafísicas. 

El más allá puede esperar.. Saludos

05/05/2022
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