Relatos cortos  13 abr 2020 Madrid

Hambre de palabras


https://youtu.be/bpZvg_FjL3Q Acompañamiento musical - Bob Dylan - Hurricane.

Me encontraba escribiendo y de repente me entró un hambre terrible. No había nada en la nevera, la despensa estaba vacía y me comí la última palabra de la.

Sabía a fresa, pero en vez de saciarme me despertó el apetito y entonces me zampé de golpe un y una con mermelada. Estaban riquísimos y seguro que me aportarían mucha. Visto que me atiborrando de palabras sueltas opté por tomarme un plato caliente: me decidí por una sopa de letras.

Solo me dejé las eses porqué tienen un sabor demasiado ácido y después me repiten y las tres zetas finales que no me las pude acabar. De segundo tomé. Pero estaba un poco pasado de. Me estaba las botas con los adverbios y me los dedos con los con guarnición. Estaba todo tan bueno que me comí hasta el y también los [que eran de acero inoxidable.

De poste sacaon «erres» con nata y con una cuchaadita las emoví hasta tenelas bien evueltas y quien iba a decí que las «erres» se podían toma cudas y que podían tene un sabo dulce y no agio. Luego pedí un, con un choito de y mi copita de.

Y así sacié mi hambre aquella tarde comiendo palabras, más tarde, al eupta botarían de mi boca bellos sonidos de extañas letas masticadas. Por la noche, cagaía un libo.



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Karel Vohat Sí, Olga, dejé diez o doce.
17/11/2020
JorgeG. Me encanta la idea de tu texto., Original.
17/11/2020
Karel Vohat Gracias.
17/11/2020
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