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Cafė tertulia entre amigos

Marian       Marian, 59 TOP

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fecha 23 may 2020

comienza 18:30

orientado Hombres y mujeres & Media de 50

¿Dónde se hace?

Café Santito en la Avenida de América, 29.

Top organizador   414   

Información

Somos un grupo de AMIGOS abiertos a intercambiar ideas, sensaciones, vivencias, criterios, con personas participativas que lleguen con ganas de aportar algo, intentando establecer un diálogo desenfadado en el que primen el espíritu crítico, la sensibilidad, el buen humor y el respeto.

El tema a tratar es tan solo la excusa que facilita el encuentro y ayuda a conseguir una fluidez natural que propulse el emerger de afinidades y confluencias entre los allí reunidos con el propósito de pasar entre TODOS una tarde de sábado estupenda, en la mejor compañía.

Éste es un evento sin ánimo de lucro, no incluye cuotas ni comisiones para la organizadora.

Para asistir es necesario APUNTARSE y participar haciendo  algún comentario en el foro de la Tertulia, pues son ellos los que  propulsan las directrices de los temas que tratamos.

Muchas gracias.


Punto de encuentro
Si sois puntuales: en la puerta de el Café SANTITO, Avenida de América, 29. Preguntad en la barra si no es así.

Apuntados


Comentarios
"Fer Hay quien cree que puede hacer lo que quiera, siempre y cuando no perjudique a los demás. Perfecta definición de egoísmo. No se trata de no perjudicar, se trata de qué es lo que podemos hacer para mejorar la vida del prójimo. Ser buena persona. Da igual si eres muy leído o analfabeto, si no tienes corazón no le sirves a la vida; y vienen tiempos inciertos y complejos en los que más que nunca, la amabilidad será clave. El trabajo humilde de todos los que han estado en hospitales dando su vida por salvar vidas, para mí es un ejemplo de conducta. No sé si de verdad lo valoramos, espero que sí. Espero que se nos note que somos buenas personas. Cada día tenemos la oportunidad de serlo en muchas ocasiones. Generosidad y gratitud.
+3 días
jose antonio Escribe Camus en La peste que -la buena voluntad sin clarividencia puede causar tantos desastres como la maldad-. Mi opinión es que resulta crucial en el capítulo de las ideas –esas que aspiran a materializarse en la vida de todos-, el saber distinguir ideas-que-parecen-buenas… pero que son pésimas. Decía André Gide que sólo con buenas intenciones salen novelas malas. Yo creo que sólo con buenas intenciones [en apariencia tan humanistas y filantrópicas, tan seductoras y utópicas que nadie bueno podría en principio oponerse a ellas] salen, como la Historia no deja de demostrar, realidades políticas horribles. Al Mal encantadoramente disfrazado de Bien es mucho más difícil oponerse; hay que pensarlo mucho más, claro. Oponerse a los totalitarismos, vamos.
+3 días
Cristina El sentido paradójico de muchas actitudes hace que resulte un descorazonador enigma la salida del laberinto, por muchos grafismos simbólicos que nos coloquen en el suelo a modo de guía.
+3 días
Patricia Descifrar la salida del laberinto no puede hacerse a golpe de porrazos ni de berreos;
convocar todo lo sórdido, espurio e infrahumano tampoco creo que sea de mucha ayuda para elevarse ni para encontrar salidas.
Traficar con la decepción, la nos­talgia o la desesperación sólo lo hacen las alimañas.

+3 días
Isabel Yo lo único que contemplo es una patética evanescencia coyuntural de valores, la perpetua vigencia de la polarización y el reincidente mantenimiento de la pugna social, con tarterazo o con peineta.
+3 días
Pilar Bueno, ya al principio de los tiempos, según cuenta la Biblia, disfrazado de serpiente, Lucifer, “el oscurantista”, embaucó a Adán y Eva con sus teorías conspiranoicas, instando a los pobres inconscientes a probar de sus emponzoñadas pócimas y a exceder el paraíso. Con el cifrado propósito de bifurcarlos a su Totalidad, inmiscuyéndolos en su depre­da­dor radio de acción, hacia su malabarís­tico reino, magistralmente camu­flado cual solícita intermediaria, au­toinves­tida de magnánima salvaguarda.
+3 días
Marian Afirmaba Jung que en épo­cas de crisis resulta contraproducente recu­rrir a la memoria, pretendiendo solventar, desde caducos parámetros, situaciones caren­ciales inéditas.
Nada como la más obtusa y recalcitrante de las noches para procurar incoercible sed de luz, para despe­jar el más destellante de los soles.
La luz siempre va precedida de tinie­blas.
Antes de generar un nuevo orden es ine­ludible el pleno desmoro­namiento y des­compo­sición del entramado anterior [como se relata en las distintas mitologías y religiones].
Y luego, la vida se reordena de forma plenamente na­tural esencial y lógica, podando las ramas viciadas y super­fluas, a fin de que rebrote, vigoroso, el hercúleo Árbol de la Vida.
La materia, el pensamiento, la sensibilidad y el espíritu como contrapartida, propenden y expiden cuanto les es menester para una progresión fluida desde su inagotable matriz,
en tanto que no son algo ajeno al hombre, que subsis­ta por debajo o por encima de él, sino medu­lar, intrínseco: “polvo eres...”, y por en­de, Tierra.
En este crucial momento de colapso es imprescindible RENACER,
tras un previo y desola­dor desanclaje y sub­siguiente desmoronamiento del yo ante­rior; ser capaz de abrirse a una nueva y más amplia concepción del sí mis­mo, íntegra, compacta, incólume y ver­ti­gino­samente inmensa;
tras padecer y superar las TREMENDISTAS TENTACIONES DEL ABISMO y las magnéticas inercias coyunturales a la vacua zona de confort anterior, ávido de catapultar todas y cada una de las resistencias, camufladas en supuestas conculcaciones de derechos fundamentales. El caos siempre ha tenido una extraordinaria capacidad para investirse como eximio defensor del orden.
Lucifer siempre ha esgrimido unas FULGURANTES capacidades para revestir de luces los abismos y para tentar apasionantemente para que parezcan como MAYESTÁTICAS las más TERRIBLES, SUICIDAS y CAVERNOSAS dimensiones.

+3 días
Lucia La historia de la humanidad, a pesar de la barbarie, ha sido la del progreso esforzado del bien sobre el mal.
Como plantea Erich Fromm en El corazón del hombre, aunque todas las religiones y movimientos sociopolíticos sean muy diferentes, todas tienen en común la idea de la alternativa básica del hombre. El hombre solo puede elegir entre dos posibilidades: retroceder o avanzar.
Retroceder a una solución patógena arcaica –dice Fromm– o avanzar hacia el progreso moral.
Encontramos esta alternativa formulada de varias maneras: como la alternativa entre la luz y las tinieblas [Persia], entre la bendición y la maldición, entre la vida y la muerte [Antiguo Testamento].
Ahora bien, también con Fromm, hemos de reconocer que «cada individuo o cada grupo de individuos puede no solo progresar hacia la orientación ilustrada y progresiva, sino regresar en un momento dado a las orientaciones más irracionales y destructoras».

+3 días
Jorge La vida siempre se abre paso, de una manera u otra, evoluciona constantemente para permanecer en el mismo sitio. Aparecen nuevos organismos que crean enfermedades. Los organismos infectados crean medios para combatirlos. Otros desaparecen por inadaptación. Es una carrera de resistencia sin fin. El problema real somos nosotros. No sólo por la presión a la que sometemos al planeta, tanto demográfica como tecnológica. Nos creemos el zenit de la creación. Y esas creencias llevan de la mano la ignorancia y la soberbia y no nos dejan ver que únicamente nosotros somos responsables de la expansión de todas las pandemias que han asolado a la humanidad [curiosamente han provenido de la misma zona geográfica y se han dispersado por el mismo medio]. Nuestro modo de vida no es sostenible ni para el planeta ni para nosotros mismos. Hay personas que creen que después de un par de meses vamos a poder volver a nuestra vida anterior. Que lo que nos ha pasado es algo puntual y aplicarán el dicho de el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Vemos por la calle personas de riesgo sin utilizar mascarillas, a la primera oportunidad abarrotamos bares, playas, calles, montamos fiestas de cumpleaños, botellones, manifestaciones, caceroladas... todo lo contrario a las recomendaciones médicas. Es preciso olvidar el yoismo que tantas personas aplican. Porque debemos pensar, aunque sea de un modo egoísta, que cuando nos caemos, siempre es más fácil levantarnos cuando alguien nos tiende una mano y nos ayuda. Lamentablemente creo que volveremos, como sociedad en su conjunto, a las viejas costumbres. ¿Cuando llegue el buen tiempo, cuantos de nosotros seguiremos utilizando las mascarillas o mantendremos otras medidas de prevención? La pelota está en nuestro tejado. No sólo somos los responsables últimos de nosotros mismos, también lo somos del planeta y todas las formas de vida que lo comparten con nosotros. Hay que cambiar para permanecer. Ser solidarios entre todos y útiles para nuestra sociedad, civilización y planeta . Lo dijo un político americano, dejar de pensar qué es lo que pueden [el estado, la sociedad...] hacer por mí y pensar qué es lo que yo puedo hacer por los demás. No digo aplicar el buenismo simplón que algunas creencias religiosas dogmatizan para su rebaño. No es necesario que amemos al prójimo como a nosotros mismos, pero si que tenemos que ayudarnos aunque nos caigamos mal. Necesitamos una profunda remodelación personal y social. Ahora es el momento pero ¿estamos dispuestos?
+3 días